La casa
Una cocina de casa, con disciplina de planta.
Empezamos hace quince años con una olla grande y un contrato chico: darle de comer a un turno completo, todos los días, sin fallar una sola vez. No fallamos. Y de ahí nos pasaron la voz.
Hoy salimos cada mañana al Mercado de Abastos, cocinamos con recetas de casa revisadas por nutrióloga y servimos miles de platos al día en plantas y oficinas de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco y El Salto.
Lo que no ha cambiado: la tortilla llega al mediodía, el servicio sale a la una en punto y lo que sobra se dona. Eso no se negocia.